
Que la radio emociona; que el sonido evoca emociones más que otros sentidos; que el repertorio de estados de ánimo que produce la radio va desde la euforia del relato de un gol hasta la nostalgia causada por una simple canción; han derivado, por su reiteración, en lugares comunes.
Ello ha significado que poco se haya penetrado más en ellas desde el punto de vista de la investigación y el análisis de las audiencias. Conocer las emociones que provoca la radio, cuantificarlas, asociarlas a otros consumos y a la publicidad, son algunos de los objetivos del proyecto La Radio y Las Emociones desarrollado por el Centro de estudios Mediática de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad del Desarrollo a solicitud de la Asociación Nacional de Radiodifusores de Chile.
El supuesto básico de este proyecto consideraba que, más allá de las clasificaciones por formatos radiales tradicionales que se construyen a través de los estudios de sintonía, era posible agrupar y conocer a los radioescuchas a partir de las emociones que – según ellos mismos declaraban- sentían cuando sintonizaban sus programas habituales de radio. Esta información resultaba relevante desde la perspectiva de sus estilos de vida y consumo y especialmente de la disposición al avisaje publicitario. La propuesta integraba además las variables de consumo radial más tradicionales, que habían sido ya medidas en dos estudios anteriores encargados por Archi en los años 1996 y el año 2000 (tiempo diario de escucha, horarios, lugares, etc.).
La posibilidad de indagar sobre las emociones asociadas al consumo de radio puede ser de gran relevancia para el mundo de la publicidad y el marketing. Los consumidores tienden a estar motivados por aquellas marcas que más coinciden con la imagen que tienen de sí mismos. Es decir, con aquellas con las que comparten valores, estilos de vida, expectativas: con ellas desarrollan experiencias y emociones positivas. En consecuencia, si las personas reconocen y explicitan determinadas emociones positivas producto del hecho de escuchar radio, se abren oportunidades para marcas que buscan ser asociadas por los consumidores a este tipo de emociones. El estar contento o entretenido, sentir nostalgia, estar sereno o inspirado, son algunas de las emociones que sentimos al escuchar radio y que nos hacen más receptivos a determinados mensajes publicitarios.
2 comentarios:
Me parece excelente el tema,
sobre todo su enfoque.
Las emociones hacen a las personas mucho más interesantes y sensibles. No hay nada mejor que la radio, un medio que ayuda a rescatar esas emociones y sentimientos muchas veces escondidos en las personas.
Desde una canción emotiva (segun cada persona) hasta los fieles consejos de quienes emiten los programas radiales forman parte importante de la vida de las personas.
Es increible el poder que tiene la radio sobre los auditores.
La srta. Muñoz
electivo teoria
3º medio
Blas Pascal
2007
Es válido decir que la radio emociona, y lo digo por experiencia propia.- A pesar de que casi no la escucho, cuando dan una cancion que me gusta es lo maximo, me pone muy feliz y quiero seguir escuchando, por otro lado, cuando hay tragedias se vuelve todo lo contrario...
Con respecto al otro artículo tienes toda la razon cuando dices que la radio es un medio a todo color, ademas de sonar muy bonito, pienso y siento que es real, una realidad cada vez menos comentada, puesto que en estos momentos no es dificil conocer a los locutores, muchos de ellos son famosos que salen en la TV, es decir que la audiencia ya los conoce. Entiendo que en otra epoca fue más magico por decirlo de alguna forma, con los radio teatros por ejemplo, pero ahora no tanto... creo que este medio sufrira grandes cambios, porque no creo que sea la unica en el mundo que le aburre.
Francisca Díaz
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